La belleza de un legado.

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Lugar: Sevilla, Spain

Si tu Alma te guia y tu corazón quiere, no dudes con la cabeza y haz lo que sientes.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Retorno por Navidad.

Después de tantos meses sin actualizar, sinceramente no sé bien que decir. Podría dar cientos de excusas o explicaciones, pero para sintetizar comentaré que como muchas veces nos pasa a todos, el trabajo, la familia, los quehaceres cotidianos o simplemente la vida nos sobrepasa y hace que abandonemos a un lado, para más tarde, aquello que nos place.

Hoy sólo quiero trasmitiros mi alegría por tener la fortuna de disponer de algo más de tiempo para dedicarlo a todas aquellas cosas que me apasionan y me hacen sentir bien. Por ello, una de las primeras tareas que he querido hacer es actualizar mi humilde blog e irme poniendo al día visitando vuestros blogs. Sólo me queda, agradeceros profundamente a todas las personas que durante este tiempo os habéis interesado por la causa de mi ausencia, demostrándome así vuestra sincera y apreciada amistad.

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sábado, 23 de abril de 2011

La melancolía envuelve la Semana Santa sevillana.

Al repasar hoy las fotografías que he realizado en esta Semana Santa, ha sido la última la que ha atraído más mi atención. Son dos nazarenos pasando por la puerta del Convento de Santa Paula, regresando a su hogar tras saber que la Ilustre Hermandad de Los Servitas no iba a realizar su estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral de Sevilla.

Secuencias parecidas a esta son las que más se han repetido estos últimos días, ya que han sido un gran número de hermandades, que debido a las inclemencias del tiempo, no han podido procesionar por las calles de mi ciudad. Para mí esta fotografía, resume el sentimiento que me ha dejado el no poder disfrutar en la calle, de unas imagenes llenas de historia, arte, tradición, costumbres..., produciéndome una romántica y melancólica tristeza. Por que cada uno puede ver la Semana Santa bajo su propio prisma, habrá quien le guste más o menos o que difiera de las creencias religiosas que encierra, pero no hay que negar que es una maravilla poder contar por unos días, de un museo escultórico en plena calle.

Como a todo hay que verle el lado positivo, esta Semana Santa para mí ha sido diferente, más hacia el interior de los templos y así poder recordar y maravillarse del arte y la historia que encierran los monumentos quizás menos conocidos de Sevilla.

También me da tristeza tener el blog tan poco actualizado, pero las circustancias mandan y a veces no se puede hacer todo lo que es de nuestro gusto, dejándolo a un lado para más adelante lo que es imposible atender en ese momento. Y los días van pasando y parece que fue ayer mismo cuando escribí la última entrada y un buen día te sorprendes al comprobar que son meses los que han trascurrido y muchos los momentos que has perdido. Pero la vida es así, no se puede estar en varios sitios a la vez. En la distancia he seguido visitándo los blogs amigos, admirando sus tesoros y deseando volver a tener más tiempo para seguir visitandoos y actualizando este humilde blog.

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martes, 31 de agosto de 2010

Un día inolvidable.

El pasado sábado fue un día muy especial, pues mis padres hacían sus Bodas de Oro. Esperábamos el día llenos de emoción y cariño. Mi hermano y yo llevábamos preparándolo desde hace tres meses.

Queríamos que fuera una sorpresa para ellos, e intentar lograr que mis padres no sospecharan nada. No ha sido fácil mantener el secreto, pero finalmente conseguimos que no se dieran cuenta de nada. Mi hermano fingió que se le había olvidado el día y que además había adquirido un compromiso previo y no tenía más remedio que asistir. Mis padres se desilusionaron un poco, pero quedamos en que el domingo ellos vendrían e iriamos juntos a comer.

Para animar a mis padres les dije que aunque el domingo celebráramos sus bodas de oro con mi hermano y su familia, nosotros íbamos a disfrutar ese día juntos desde por la mañana. Así lo hicimos. Salimos temprano, desayunamos en una localidad cercana y durante la mañana visitamos algunos lugares hermosos e interesantes de la Sierra Norte de Sevilla. Lo teníamos todo calculado para hacer tiempo y llegar justo a las dos de la tarde al cortijo que habíamos contratado mi hermano y yo con antelación para el almuerzo.

Habíamos quedado con todos a la una y media de la tarde en el cortijo, para cuando nosotros llegáramos a las dos estuvieran allí. Mi marido y yo les dijimos a mis padres que nos habían recomendado el lugar y que ya que pasábamos y era la hora de almorzar, podíamos parar y tomar algo.

No podéis imaginar la cara que se les quedó a mis padres, cuando entraron en el salón que teníamos concertado y al grito de "sorpresa" les recibieron los familiares que más quieren, entre ellos por supuesto mi hermano.

La emoción, alegría y cariño lo impregnaba todo y vivimos momentos emocionantes y muy emotivos, principalmente cuando les leí una poesía que les había escrito sobre los momentos más importantes de su vida, agradeciéndoles todo lo que hacen cada día por nosotros y los padres tan excepcionales que siempre han sido. El tiempo parecía haberse detenido, con la poesía nos emocionamos todos, hice verdaderos esfuerzos para contener en mis ojos las lágrimas, fue un momento mágico, hubo muchos besos, abrazos, lágrimas en los ojos...

Como os podéis imaginar hubo muchos regalos para ellos. La fotografía que veis es uno de los que le hicimos mi hermano y yo. Es un kit de Vervaco, nos gustó mucho y lo vimos muy apropiado para lo que celebrábamos. La foto la hice antes de enmarcarlo, ahora luce si cabe más bonito. Disfruté mucho mientras hice este kit, sobre todo imaginándome como iba a trascurrir ese día. He de decir que afortunadamente la realidad superó a mi imaginación con creces.

Regresamos a casa justo al atardecer, embriagados por la mágia y la belleza de aquel día. Todavía teníamos impregnadas en nuestras pupilas las caras de los que logramos reunirnos para tal ocasión y de los hermosos momentos que habíamos vivido.

Aunque nosotros, gracias al aire acondicionado, no habíamos notado nada, el día había sido de lo más caluroso. Pero como casi siempre ocurre en la sierra, se levantó una brisa agradable y subimos a la azotea a disfrutar de ella.

Allí nos esperaba una sorpresa llena de belleza. Bajo el marco incomparable de la Sierra Norte (Sevilla), el sol alcanzaba un nuevo día el ocaso, tiñendo a su paso las nubes de ocre y de un vivo amarillo oro.

Nos quedamos contemplando admirados el espectáculo que la naturaleza nos ofrecía. Parecía que el cielo también se nos unía y felicitaba a mis padres, vistiéndose de galas doradas para celebrar, obsequiándoles con tan bella despedida en el día de sus Bodas de Oro.

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viernes, 14 de mayo de 2010

La belleza de tu legado.

El tiempo pasa con tanta premura, que se van sucediendo los días como si fueran suspiros en el aire y cuando quieres darte cuenta, los meses se han volatilizado, aunque siempre te quede la sensación que ha sido menos el espacio que ha trascurrido.

Eso he sentido hoy, cuando he visitado vuestros blogs y he observado y admirado la cantidad y calidad de labores, escritos, manualidades............que habéis realizado, durante el tiempo que he estado sin poder asomarme a esta ventana abierta al mundo.

Por fin, puedo abrir de nuevo las puertas de este humilde blog, que es el vuestro. A partir de ahora, aunque siga trabajando, podré disponer de más tiempo para dedicarlo a lo que más me gusta y me hace feliz.

He querido que coincida la apertura del blog con este día, por ser para mí especial. Hoy hubiera sido el cumpleaños de mi querida abuela materna. Una de las personas que más honda huella ha dejado en mi corazón y en mi vida hasta el momento.

Desde que tengo conciencia y memoria, mi abuela siempre estuvo presente en mi vida, convirtiéndose, junto a mis padres, en el centro de ella. Es más durante mis primeros años de infancia, cuando mis padres trabajaban, ella era la que me dedicaba por entero su tiempo, creo que para mí era impensable concebir el mundo sin ella. Lamentablemente se marchó un caluroso verano cuando yo sólo contaba once años.

Sé que para la mayor parte de los nietos sus abuelos son los mejores y los más especiales. Los idelalizamos debido al cariño que les profesamos pero..........hoy quiero bajo ese profundo amor, admiración y respeto que siento por mi abuela, poder agradecerle lo que me enseñó, la dulzura y gran cariño que siempre me demostró y todo lo que hizo por mí y por los que más quiero.

Mi abuela era una mujer muy inteligente, aunque nunca había tenido la oportunidad de estudiar. Aprendió todo lo que sabía en su caminar por la vida y no le hizo falta más. Su dulzura, generosidad, comprensión, prudencia, bondad, saber estar, educación, valores y su gran corazón eran su sello de identidad. Cualidades que en ella eran innatas y que hoy debían de ser asignaturas obligadas de estudio en los centros escolares. Con ello logró impactar en todos los corazones de los que la conocimos, dejando su sello y gracias a ello, hoy vive en todos los que la amamos hondamente.

Desde que se marchó la llevo conmigo en mi corazón, siempre me ha acompañado en mi "viajar" por la vida. Sigue su recuerdo guiándome y ayudándome en los momentos buenos y en los que no lo son. Mil veces, en silencio, le he agradecido todo lo que hizo por mí y hoy quería hacerlo desde aquí, por compartir mis sentimientos y para que nunca la olvidemos, ni a ella ni a todo lo que nos dió y nos enseñó. Desde lo más profundo de mi corazón, gracias querida abuela......por la belleza de tu legado.

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jueves, 14 de enero de 2010

Un regalo histórico y entrañable.

El pasado domingo no fue un día cualquiera, aunque al levantarnos no podíamos ni por un instante sospechar la sorpresa que se avecinaba. Desde la noche del viérnes andaba bromeando con mi familia sobre la alta probabilidad que había de nevadas en toda la Sierra Norte. Sabíamos que había caído una pequeña nevada en algunos pueblos de la Sierra ese día, como en Guadalcanal y Alanís de la Sierra. Teníamos ganas de que nevara, la última vez que vimos nevar en El Pedroso, fue hace algo más de tres años.

La que más ilusionada estaba y más ganas tenía de nieve era yo, pero no ya por mí, sino por mis padres. Ellos se quedaron sin ver y disfrutar la anterior nevada y desde entonces tenía el deseo de que nevara de nuevo en su pueblo, para que ellos pudieran emocionarse y disfrutar. Incluso el sábado recorrimos algunos de los pueblos de la Sierra Norte con ellos, buscando paisajes nevados.

El domingo amaneció muy gris y bastante frío. Aún así mi madre no creía que fuera a nevar. Después de desayunar me puse a quitar el Belén de patchwork. Cuando terminé eran las 10:30 horas, subí a mi azotea a contemplar el paisaje. Estaba observando el pantano del Huéznar cuando noté que comenzaban a caer las primeras gotas de lluvia. Al levantar la vista al cielo, me pareció que me engañaban mis ojos, pues me parecía ver pequeños copos de nieve. Me froté con las manos, volví a abrir los ojos y entonces los ví claramente en las mangas de mi chaleco azul. No podía creérmelo. Bajé la escalera de dos en dos, mientras le decía a mi marido que estaba nevando.
Cogí la cámara de fotos y subimos a la azotea, en ese momento nos dió igual todo, el frío intenso que hacía, el mojarnos con los copos de nieve, no importaba. Sólo queríamos disfrutar del regalo histórico y entrañable que la naturaleza nos hacía.

Me cautivó la transformación que, poco a poco iba sufriendo la sierra y el pueblo. Me quedé extasiada contemplando las caras de los que me rodeaban y cuando la nieve empezó a caer fuerte me resistía a bajar. No me resignaba a tener que contemplarla detrás de los cristales, tenía mucho más campo de visión en la azotea, por un lado el pueblo y por el otro la Sierra.
Estuvo nevando sin parar, unas cinco horas, durante las cuales disfruté como una niña de las caras de familiares, vecinos y amigos, de sus comentarios, risas, anécdotas...... Todos coincidían en que no habían visto nevar tan fuerte en El Pedroso, desde hacía veinte años.

En cuanto dejó de nevar salimos provistos de botas, gorros y bufandas a pasear y gozar del paisaje insólito que nos rodeaba. Me quedé mirando las pisadas en la nieve y recordé entonces otras pisadas, de otras personas que se marcharon pero, que permanecerán por siempre en mi corazón.
Así de bonita nos encontramos la Ermita de la Virgen del Espino, patrona de la localidad. Sus árboles que siempre nos proporcionan sombra y frescor en verano, ahora nos deleitaban vestidos de blanca gala. En esta calle se hilaron mis sueños de niña, aquí inocentemente correteaba y jugaba con mis amigas durante, los fines de semanas y el verano, cuando nos trasladábamos desde la ciudad al pueblo de mi madre, a pasar con mis abuelos maternos las vacaciones.

Nunca, al menos que yo recuerde, he visto la calle así. Ni siquiera en mi imaginación o en sueños, por eso cuando salimos de casa, lo primero que hicimos fue dirigirnos a la que siempre he llamado y llamaré mi calle.
Me encantó la originalidad y creatividad que tuvieron los niños que hicieron este gracioso muñeco de nieve, al que no le faltaba ni un detalle.

Fue para ellos, como un sorprendente regalo, que le habían dejado Sus Majestades Los Reyes Magos, sólo que llegó con cuatro días de retraso.
Este parque recobró aún más belleza bajo el manto puro e inmaculado de la nieve. Algunos de sus árboles desnudos, en invierno, sirvieron de precioso soporte a la nieve y los bancos vacíos lucían hermosos, con sus almohadones de límpia nieve.
Cuando el día iba encaminado hacia el ocaso, la luz se iba suavizando e iba tomando casi más relevancia el azul de las nubes junto a el blanco grisaceo de la nieve. Entonces, ante esta imágen, quise que el tiempo se detuviera y poder robarle al sol unos segundos, para poder deleitarme y grabar en mi retina el regalo que nos había otorgado el día.

Pero el frío, la noche y con ella la oscuridad se adueñó del lugar, aún así a cada rato me asomaba y aunque apenas se podía ver nada.......me quedé antes de irme a dormir, contemplando las calles tras los cristales, en ellos veía reflejados, los rostros, los ojos y las miradas ilusionadas de los que más quiero y de todos, que fueron muchos, los que aquel día tomamos las calles para gozar y vibrar de nuestro entrañable y dulce regalo.

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miércoles, 30 de septiembre de 2009

La estación de mis amores.

Después de una larga y placentera estancia en la Sierra Norte de Sevilla, regreso a mi hogar urbano de la mano de mi añorado otoño.

Ya va quedando atrás el calor veraniego, los chapoteos en la piscina, las tardes-noches en la azotea, sentados al fresquito bajo un manto de estrellas, embriagados por el olor de los nardos, jazmín, dama de noche.....

Han ido pasando los días y aunque era consciente que había llegado el otoño no fue hasta ayer, colocando unos libros, mientras escuchaba una recopilación de éxitos de Franco Battiato, cuando mi alma supo que su larga espera había terminado.

Quizás fue que llegó a mis oidos la canción "la estación de los amores", o que llovía y el olor a tierra mojada era el perfume de mi hogar, o que a través de la ventana mis ojos vieron en el parque como una hoja que meciéndose caía uniéndose a las demás que la esperaban en la fresca hierba, o quizás llegó a mi olfato el olor de mis viejos libros mil veces releídos, llevando a mi memoria algunos pasajes o poesías retenidas amorosamente cual tesoros escondidos. No lo sé, pero mis sentidos tomaron verdadera conciencia de que la estación de sus amores, esa que permanece siempre en mi blog y en mi corazón había llegado.

Todas las estaciones del año tienen su encanto y habrá quien esté más o menos de acuerdo con mis gustos o preferencias, es respetable. Pero me apetecía compartir mis sentimientos otoñales.

Aunque siempre estoy a caballo entre mi hogar urbano y mi tierra, la Sierra Norte, podré conectarme más a menudo y visitar vuestros hogares virtuales, los cuales siempre los recuerdo con cariño.

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lunes, 3 de agosto de 2009

Soñando a Bécquer.

Hace unos días, con motivos del cumpleaños de mi marido asistimos a una noche, para nosotros, mágica en el patio de la Universidad de Bellas Artes de mi ciudad. Parece que las estrellas se confabularon en nuestro interés, dándonos una temperatura fresca y una noche llena de una luz especial.

Casi un mes antes, supimos que en el Teatro Duque de Sevilla, antigua sala " La Imperdible", existía una obra titulada: "Soñando a Bécquer". Somos antiguos conocedores de dicha sala de teatro así como la seria de obras dedicadas a personajes vinculados de alguna manera con la ciudad, como: el rey Pedro I el cruel o el justiciero, el emperador Carlos I de España y V de Alemania, el rey Al-Mutamid, la reina Isabel la católica y un largo etcétera.

Muchas de estas obras se representaron años atrás en el portentoso alcázar de mi ciudad, se interrumpieron por algunos años y ahora, con buena fortuna, han vuelto a interpretar. Nos apresuramos a reservar las entradas pues el teatro y el personaje representado nos encanta y temíamos que entre unas cosas y otras llegara el seis de agosto, que finaliza la obra, y nos quedáramos sin el placer de contemplarla. Tuvieron el buen acierto de incluir con la entrada la visita al Panteón de Sevillanos Ilustres, que se encuentra en una cripta, justo debajo del patio donde se representaba la obra.

La visita nos gustó muchísimo, No sólo por poder honrar la tumba del que para mí, es un gran poeta y escritor sevillano, Gustavo Adolfo Bécquer, sino de otros sevillanos ilustres como: Fernán Caballero, Amador de los Ríos, José Gestoso, Alberto Lista, Rodrigo Caro.....

No puedo explicar con palabras lo que sentí cuando estuve frente a frente ante la tumba de Gustavo Adolfo Bécquer y su hermano Valeriano. Sé que para muchos representará este echo una cursilería, pero para mí fue un momento muy importante. Cayó en mis manos sus "Rimas y Leyendas" a una edad muy temprana, en un momento crucial en mi vida, lleno de angustia, miedo, duda e incertidumbre. El llenó mis horas de lenta espera, mis momentos de dolor, los suplía con su fantasía y en sus versos de amor y esperanza.......encontraba consuelo el alma mía.

Por todo ello, no puedo explicar con palabras lo que en mi corazón sentí, sólo alcanzo a decir....... que me embargó una honda emoción y al dejarle una nota, una energía me recorrió el alma, se nublaron mis ideas y apenas supe bien que escribir, entre tantos sentimientos, en tan corto papel. Fue un momento muy especial.

La magia llegó después, de la mano de los actores, la luna se dejó querer, sonaron en mis oídos sus rimas, aprendidas de carretilla en mi niñez y recitadas por los actores con suma maestría y respeto, el romanticismo y su persona inundaron mi ser.

Hubo momentos, que de veras no supe si soñaba a Bécquer, bajo el manto de estrellas que nos cubría, o bien levitaba dormida imaginándome su vida, su obra y como fue su mundo, sus circunstancias, sus amigos y hasta él mismo.

Hasta el día seis de agosto, si os gusta el teatro o la obra de Gustavo Adolfo Bécquer, podéis asistir a este maravilloso espectáculo. Para más información: http://www.imperdible.org/


En esta época estival, estoy algo perdida por estos lares. Confieso que os recuerdo con cariño pero.....he huido del bullicio, del sol, el fuerte calor, la ciudad........ y me he refugiado en mi siempre querida Sierra Norte de Sevilla, en una bonita casa que hace doce años compramos llenos de ilusión, por el cariño que le tenemos al lugar y su profunda belleza. Aquí apenas me puedo conectar.

De vez en cuando regreso a mi casa en la ciudad, por recoger el correo, regar las plantas de mi patio y dar una vueltecita a mi otro hogar. No es que en la Sierra Norte no haga calor, que sí que hace, pero al estar alejada de la ciudad y por las montañas que nos rodean, es el ambiente algo más fresco sobre todo por la noche.

Y aquí estoy desde el mes de junio y desde este precioso lugar os escribo. Los días pasan volando, entre las labores propias de la casa, los agradables y refrescantes baños en la piscina, los largos y hermosos paseos, las charlas con familiares y amigos, risas, historias, confidencias, lectura, alguna que otra labor y buena compañía.

Y al atardecer......cada día......se repite el magnífico espectáculo natural.....en plena Sierra norte, ya sea en lo alto de un monte o desde mi atalaya.........en mi azotea........donde la verde sierra se torna suave, la luz amarillenta, la blancura de las casas, calles y plazuelas desprenden esencias perfumadas, nardo, jazmín, dama de noche y hasta hierbabuena...... Cuando ya el sol alcanza al fin el ocaso, te envuelve la sierra, los olores a campo y a hierba....estremeciéndote la brisa límpia y fresca.

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martes, 15 de abril de 2008

El blog de una gran amiga.

Es para mí motivo de alegría e ilusión invitaros a que conozcáis el blog de mi amiga Manoli, http://misproyectosadorados.blogspot.com . En alguna ocasión he hablado de ella y de su marido Juan, dos grandes artistas.

Manoli es una persona muy especial, muy cariñosa, generosa y una gran aficionada a las labores y manualidades, no sólo hace labores como punto de cruz, bordado, patchwork, ganchillo, punto, sino que también pinta en tela, madera, teja, oleo, restaura objetos.....es una verdadera artista, en sus obras deja una parte de ella y todas desprenden una gran belleza.

Llevámos más de un mes forjando la idea de hacer un blog, al principio no se decidía del todo pero finalmente hace unos días sin haberlo planeado, lo hizo.

Tuvo la gentileza de abrilo uno de los días que fui a visitarla, parecíamos dos niñas, escogiendo la plantilla, adornándolo....disfrutamos mucho, sobre todo yo, viendo lo contenta que estaba ella.

Le deseo todo lo mejor en esta nueva andadura y que tod@as vosotr@s conozcáis la belleza de su corazón.

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martes, 22 de enero de 2008

Click infantil.


Me gustó mucho la iniciativa que Nerim había seguido, aconsejada por Luminicus ,en su blog de subir un clik infantil. Consiste en mostrar una imagen de nuestra infancia, publicarla en nuestro blog y explicar el motivo de la fotografía y la fecha en la que se tomó.

Para mí, encontrar una fotografía no ha sido complicado, pues mis padres le han encantado de siempre las fotos. Lo díficil ha sido escoger entre tantas y el mayor de los problemas radicaba en la forma que estaban pegadas a unos improvisados pergaminos y despegarlas significaba romper la imagen. Suerte que la que os muestro, era una de las que más me gustaba y estaba repetida y guardada en un marco que perteneció a mis abuelos maternos.
Aunque está manchada por el paso del tiempo, significó mucho en nuestras vidas, aunque en aquel momento yo no tenía ni idea de cuanto cambiaría mi mundo. Tiene la fecha anotada por detrás y gracias a eso sé que fue tomada en febrero de 1.971. Me acompaña mi único hermano y es de las pocas fotografías donde se ve acentuada nuestra diferencia de edad. Mi hermano tenía algo más de ocho años y yo poco más de dos.
Aquel día, aunque yo no lo recuerde, fue un día muy especial era la primera vez que vimos nevar, nuestros padres nos llevaron con mucha ilusión en tren hasta el pueblo más cercano donde sabían con seguridad que había caído un pequeño manto de nieve y la pudiéramos disfrutar.
Sin saberlo estaba viviendo los últimos momentos en el pueblo de mis padres, yo veía mucho movimiento en casa pero no sabía bien por qué, a los pocos días de esta foto, emigramos a la ciudad de Sevilla, que por entonces estaba a unas dos horas casi y media del pueblo de mis padres. Mi padres a sus casi cuarenta años no habían salido nunca de su pueblo natal. Se marcharon por que en su pueblo apenas había trabajo y decidieron luchar por un futuro mejor.
Mis padres han sido y son unos luchadores natos, sus primeros años en la ciudad fueron muy duros y mucho más sin contar con una mano amiga que les pudiera ayudar. Gracias a su esfuerzo y sacrificio lograron sacarnos a delante con dignidad.
Mientras más miro la fotografía más me hace reir, parecemos una extraña pareja, mi hermano alto, delgado, de piernas interminables y yo hecha una bolita con ese pichi que tanto se llebaba en la época y que mi madre hizo con tanto cariño.
Por cierto, según mis padres, estaba muy enfadada en la fotografía, pues me negaba a salir en ella. Por lo que sé desde pequeña he odiado y me sigue molestando que me hagan fotos jajaja.
¿Quien se anima a publicar un click infantil?, besos.

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domingo, 20 de enero de 2008

La Mancha.




Una parte de mi vida, durante casi veinte años, ha sido viajar debido a mi profesión. Como todas las cosas de esta vida ha tenido su parte negativa y su parte positiva. Siempre me quedo e intento recordar las experiencias positivas y no recrearme en las negativas. Mi profesión es muy bonita y no sería hoy quien soy sin ella. En estos años y por vivir al sur de la Península hiciese la ruta o circuito que fuera en la mayor parte de las ocasiones tenía que cruzar tierras manchegas.

Me gusta mucho escuchar y he oído muchas críticas y alabanzas a esta tierra, que francamente a mí me encanta y que ahora no, pero quizás años atrás era muy poco conocida y las personas que se referían a ella hablaban más que nada de oídas.

Casi todos los primeros días, de los circuitos, consistían en hacer escala en Madrid, con lo cual después de almorzar en tierras manchegas cruzábamos una gran extensión de terreno de Castilla La Mancha. Era el único momento del día en que me podía permitir relajarme, ya que casi todo el grupo que llevaba, después de una opípara comida, haberse levantado temprano, con el calor veraniego y ya cansados se echaban su siestecita mientras nos acercábamos a nuestro primer alojamiento en Madrid.

Había veces que tan sólo el conductor y yo estábamos despiertos, algunos me sacaban tema de conversación para ahuyentar el sueño y otros se concentraban en sus pensamientos. Era entonces cuando yo me inmiscuía en los míos.

Uno de aquellos días me concentré en las palabras de una compañera manchega sobre su tierra.....abrí mi agenda y escribí esta poesía sobre una tierra, para mí preciosa y por entonces desconocida.

Tierra seca y amarilla,
de esparto resquebrajado,
plana como una tablilla
y llana por los lados.

Mancha vieja e incomprendida,
cuya inusual belleza escapa,
en la mirada vaga
de personas vanas.

No entienden que tu belleza
en el ambiente se halla,
en el amanecer pausado
y en el ocaso amoratado.

La visión es infinita,
de tu planicie dorada,
de un mar de nubes lindas,
y de una tierra anaranjada.

Triste destino tiene La Mancha,
tierra desconocida e incomprendida,
con mínimas alabanzas,
insursas decepciones,
pero grandes tesoros,
encierra en sus interiores.

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miércoles, 28 de noviembre de 2007

Fabián.







He estado toda la mañana ordenando unos cajones donde guardo mis recuerdos, en él hay un poco de todo, fotografías, postales, dibujos, cartas, cuadernos de pasta, pequeñas labores....este trabajo me lleva algunas horas pues la mayor parte del tiempo estoy observando las fotografías, releyendo cartas queridas y perdiéndome entre cuadernos de pasta olvidados. Desde siempre me he expresado mejor escribiendo, creo que esta rareza mía ha venido dada por mi timidez. Desde que recuerdo me gustaba anotar todo aquello que sentía , pensaba o me ocurría, muchos de aquellos cuadernos acababaron destruidos en cuanto fueron concluidos, la razón volvía a ser la timidez, pero otros los conservo por que los escondí como si fueran tesoros ocultos temiendo que alguien los descubriera y pudiera ver su contenido. Me encantaba escribir en los cuadernos de pasta dura e incluso llegaba a ahorrar un poco de la paga que me daban mis padres para comprarme alguno que estuviera bien encuadernado. Casi todos los cuadernos guardan frases sacadas del libro que estuviese leyendo en aquel momento o alguna que me llamara especialmente la atención, igualmente están plagados de pensamientos, pequeños textos y muchas poesías de mala calidad pero llenas de puros sentimientos. Hoy abrí uno de ellos que hacía años que no releía, sabía bien su contenido pero aún así me obligé a recordar algunos detalles para no olvidar jamás. Casi siempre se me pasaba poner la fecha en los cuadernos pero por alguna razón que desconozco este la tiene y es del año 1988, seguramente le puse la fecha por que fue un año muy importante en mi vida, lleno de cambios y de busqueda e inconformismo, una época en la que descubrí realmente el mundo adulto y laboral y no me gustaba en absoluto. Ese año debía tener dieciocho años cuando cursaba mi primer curso de carrera y me aficioné a escaparme cada tarde a los jardines del maravilloso monumento de Los Reales Alcázares de mi ciudad, me fascinaban sus jardines y ahí pasaba al menos media hora, cada tarde descubriendo los senderos, placitas, fuentes y demás recobecos de este encantador jardín. Las primeras semanas sólo paseaba y disdrutaba de la naturaleza, el canto de los pájaros, pero descubrí una pequeña placita con una fuente cantarina donde había unos bancos, uno de ellos atrajo mi atención pues estaba debajo de una jacaranda y de esa forma me daba sombra en la cabeza, así que asiduamente a la misma hora me sentaba cada tarde con un libro entre mis manos bajo aquella hermosa jacaranda. Al cabo de unos días una mujer fuerte y de tez morena con un niño alto, muy delgadito, rubio y de tez muy pálida se sentaron a mi lado, durante el tiempo que estaban allí la mujer se concentraba silenciosa en algo parecido a un chaleco que estaba tejiendo, mientras el niño miraba al cielo y parecía entretenerse viendo los rayos de sol jugueteando entre las nubes. Cada tarde se repetía la misma escena y tras el saludo inicial cada uno nos concentrabamos en nuestra tarea. Poco tiempo después, no puedo precisar cuando fue, el niño me sorprendió preguntándome de que trataba el libro que estaba leyendo...fue entonces cuando me fijé en sus profundos y bellos ojos verdes, contrastado con la pureza de su tez, parecían unos lagos entre montañas de nieve. Día a día fuimos comenzando una bonita amistad, se llamaba Fabián tenía doce años y me habló con total naturalidad de la extraña enfermedad que padecía y le impedía hacer su vida con normalidad, algunos días era él quien hablaba y me explicaba todo lo que le gustaba....la música clásica y la pintura eran sus grandes pasiones, otras veces era yo quien le contaba historias de batallas y reyes que tanto le entusiasmaba, pasado un tiempo aquellas tardes se convirtieron en una cita a la que no podía faltar. Una tarde le dije que me encantaban sus ojos verdes se le iluminó la cara hasta el punto que tomo un poco de color y me contestó que a él le gustaban los mios por ser verdes como las esmeraldas, a partir de ahi intentó regalarme alguno de sus dibujos y cuadros que había realizado con mucho esfuerzo y trabajo, yo me negaba a aceptarlos así que un día llegó con un dibujo y al pie escrito estaba "para tus ojos verde esmeralda" el dibujo era de la plaza con el banco, la fuente y la jacaranda donde nos sentabamos juntos, hoy no conservo el dibujo pues se lo regalé a su madre que merecía mucho más que lo conservara. Hubo tardes angustiosas en las que ellos no se presentaban a la hora acostumbrada en aquel banco a la sombra de la jacaranda, no tenía su teléfono y tampoco su dirección así que continue visitando el solitario banco por si alguna tarde volvían a él. A los diez días de aquello me acerqué al banco y sorprendentemente allí estaban ellos. No puedo describrir lo que sentí cuando los ví sentados, me explicaron que Fabián había estado hospitalizado pero que ahora volvía a estar estable con un nuevo tratamiento que parecía que comenzaba a funcionar, de hecho aquel día se animó a caminar se introdujo entre la maleza por que había creído ver una ardilla...en aquel preciso momento los periquitos de riego comenzaron a funcionar y él hizo un amago de correr entre ellos...le dije a su madre que parecía un angel.... Un día le conté cosas de la jacaranda recuerdo que le hablé de sus flores azul violaceo que tanto me gustaban y estaba contando los días que faltaban para que la primavera floreciera y así conocer las bellas flores que yo les describía. La última vez que lo ví me preguntó si creía en la amistad, le dije que sí y él sólo sonrió. Y vinieron los días de angustia en los que no sabía nada de ellos, llamaba varias veces al día a su casa y nadie contestaba al teléfono, mi madre me consolaba diciendo que tal vez se habían marchado a casa de algún familiar y se les olvidó decirme nada, una tarde mientras estudiaba para un examen llamó su madre, cuando escuché su voz supe que había pasado lo peor, fuí con mis padres a verla y os podéis imaginar como fue aquel duro encuentro sin Fabián, me había dejado una pequeña nota y un reloj que se me había estropeado y él lo había arreglado, junto a el reloj estaba su caja de pintura, le dijo a su madre que me la regalara......la nota decía...."para que en nuestro banco pintes algún día olvidándote de las horas perdidas". Después de aquello el dolor me superaba, expresé mis sentimientos en una poesía y cada año cuando la jacaranda rebosa de flores azul violacea las observo con dolor al saber que él jamás las vió florecer.
Hoy me animé a contaros esta historia y con ella os dejo la poesía pues deseo que de alguna forma Fabián siga vivo y que jamás caiga en el olvido.

Fiel criatura tal Angel
que custodia un tesoro,
desveló su sueño dorado
sobre mi ser.
Como si yo fuera
lo más precioso
amado y delicado
que existiera para él.
Su corto exixtir
nos obligó a ambos
a correr por vivir
saboreando las décimas de los segundos.
Los minutos fueron días
y a su vez se conviriteron
en suaves y tiernas semanas
de existencia intensa y feliz.
Ambos navegabamos
por un dulce mar de invierno
con el aire acariciándonos
nuestra blanquecina tez.
Las lentas tardes
en aquel bello parque
parecían momentos robados
a la simpleza inocencia de los felices.
Aquellos días claros
llenos de embrujo y alegría
dieron paso a otros
repletos de temores y melancolía.
Tu vida se fue apagando
como sol de otoño
buscando el ocaso
de tintes morados.
Te fuiste sin hacer ruido,
sin aspavientos vanos,
como se van los buenos,
sin querer hacer daño.
Un frío día de marzo
la luz de tus verdes pupilas se apagaron
dejándonos con un fuerte mazazo
sin apenas poder asimilarlo.
Y aquí ando por el mundo
y tú por mi cielo de estrellas,
buscando desesperada tus ojos
profundos verde primavera.
Y pasan los duros días
las tristes y largas semanas,
y me convenzo a mí misma
que tú no me faltas.
Vives en mi cielo de estrellas,
en mis ojos verde esmeralda,
me acompañas en mi diaria vida
y amigo sé que tú no me fallas.
Vives en todos mis mundos,
y en los que con locura te han querido,
y con el corazón en la mano te digo,
que vivirás en mí hasta en el olvido.

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domingo, 16 de septiembre de 2007

Mi proyecto: El huerto de mi abuelo.

Hace unas semanas en una de las visitas a la comunidad de Castilla y León (España), descubrí por casualidad, en Palencia, una mercería que antes no había visto. Estaba esperando pacientemente a mi grupo para comenzar la visita, así que, como todavía no habían llegado al punto en el que habíamos quedado giré la cabeza para poder ver el escaparate de una mercería por si tenían alguna labor expuesta o alguna oferta. De esas veces que miras pero no te detienes a observar con detalle y que al girar la cabeza de nuevo, para comprobar si venía el grupo, te das cuenta que has creído ver algo que te ha llamado poderosamente la atención porque te resulta familiar, no sé si me he explicado bien, eso fue lo que me sucedió a mí. Al detener mi mirada de nuevo en el escaparate me quedé sorprendida al ver que el huerto donde trabajaba mi abuelo se hallaba recreado en un kit de Lanarte, me quedé tan impactada que no me dí cuenta que una señora de mi grupo me llamaba para que le hiciera una fotografía. Durante toda la visita por mucho que intentaba concentrarme en lo que estaba explicando me venía, alguna que otra vez, la imagen del huerto de mi abuelo en el kit de lanarte, en cuanto concluí la visita y el grupo se dispersó con su tiempo libre regresé a la mercería, me quedé contemplando un rato la imagen pues no podía creerme el enorme parecido que había con el huerto de mi abuelo, así que me dispuse a entrar para adquirirlo pensando en la cara que iban a poner mis padres cuando se lo enseñara. La sorpresa fue mayor cuando supe que estaba en oferta, ya que no era un kit de esta nueva temporada sino de hace unas cuantas, tuve suerte porque sólo quedaba el del escaparate así que tras pagar los ocho euros que me costó salí del establecimiento y ya en la calle, me senté en un banco donde daba el sol para verlo a la luz del día y poder detenerme en los detalles, inmediatamente me llegaron a la mente los recuerdos, veía a mi abuelo trabajar en el huerto, andar de aquí para allá regando las verduras, hortalizas y frutas, comprobando como iban desarrollándose....En verano mi hermano y yo nos íbamos todas las mañanas al "huerto de Perico", que era así como se llamaba, para ayudar a mi abuelo, ayudábamos poco, pero él decía que le alegrábamos sus días, me montaba a mí en su burrita y allá íbamos los tres al huerto, mi abuelo por el camino nos iba contando historias del pueblo, de sus gentes, nos hablaba de los árboles y los matorrales por los que pasábamos. Al llegar allí, mi abuelo se ponía a trabajar, el huerto no era demasiado grande ya que aparte de lo que era la huerta, estaba la casa de los dueños, un pozo y un arroyuelo cantarín que se paseaba por su término. Mi hermano y yo comenzábamos a jugar, muchas veces nos ibamos a coger moras que después mi abuela y mi madre convertían, como por arte de magia, en mermelada, en otras ocasiones mi hermano hacía collares de moras que me encantaban, me lo colgaba al cuello con la consiguiente regañina de mi madre al ver toda la ropa manchada de moras, mi abuela siempre me defendía diciendo que nunca más sucedería pero era imposible resistirse a hacer collares de moras y a comertelas claro, algunos días nos sentabamos en la hamacas jugabamos a las adivinanzas mientras cogiamos alguna fruta, a veces mi hermano ayudaba a mi abuelo mientras yo subida a un improvisado columpio, que me hizo él, me mecía mientras les cantaba canciones , otras veces iba a darles de comer a las gallinas, a todas les pusimos nombre, un buen día el dueño del huerto, que era muy amigo de mi abuelo, nos regaló un pollito, mi hermano y yo nos afanábamos en cuidarle y darle de comer, todos los días mi hermano vigilaba mientras yo le daba a él sólo de comer para que no se acercaran las gallinas y le quitaran su comida, nos enorgullecía verlo crecer, un buen día desapareció estuvimos buscándoles por todo el huerto y no lo encontrábamos, aquel día nos habían invitado a comer, a toda la familia, los dueños del huerto, mi hermano, que es mayor que yo, me decía que algo malo le había pasado a nuestro pollito mientras yo no perdía la esperanza en encontrarle sano y salvo, fue fácil adivinar lo que le había sucedido a nuestro pollito, cuando vi la cara de mi hermano al ver que había pollo para el almuerzo......finalmente nos pasamos llorando toda la tarde lamentando la horrible muerte de "Mirinda", nuestro querido pollito. Al menos nos consolaba su recuerdo y las noches en que íbamos al huerto para jugar, charlar o ver las estrellas, mi mayor afición era columpiarme y vislumbrar la luna a través de la parra donde estaba mi columpio mientras la brisa fresca de la noche acariciaba mi cabello ensortijado, otras veces mi hermano me hacía figuras de sombras en la tapia con sus manos y se divertía viendo como me gustaba las imágenes que me hacía, yo gritaba entusiasmada, !un perro! !un conejo! !un toro!.....lo mejor era escuchar las viejas historias que contaban mis abuelos y mis padres, retengo fuertemente en mi corazón y en mi memoria todos aquellos momentos, un buen día mi padre empezó a hablar de las estrellas, se las mostraba a mi hermano y creo que fue la primera vez que realmente me detuve a admirar la belleza del cielo. Cada vez que llega a mí la suave fragancia del "azahar", del"jazmín" o de una "dama de noche" mi mente vuela, como el arroyuelo cantarín a la ribera del Hueznar, al huerto de mi abuelo.....Aunque tengo poco tiempo para hacer labores estoy muy ilusionada en comenzar este kit y se ha convertido en mi nuevo proyecto, no sé el tiempo que tardaré pero sé que disfrutaré reviviendo todos aquellos dulces momentos.

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martes, 14 de agosto de 2007

Sentimientos en León.


Hoy estuve visitando, dentro del circuito, la hermosa y fascinante ciudad de León (Castilla y León, España). Todos los días salimos del hotel para hacer las visitas por esta noble tierra que es Castilla y León y hoy era el día señalado para León. Al llegar al lugar lo primero que hacemos es una panorámica por la ciudad y posteriormente realizo la visita a pie por las calles y monumentos más importantes. Hoy, al finalizar la visita, en el tiempo que les dejo al grupo libre, me apetecía volver a pasear por el interior de la catedral, a pesar de acabar de hacerlo, pero era distinto, iba sóla observando y deleitándome en los detalles principalmente de sus impresionantes vidrieras. La casualidad hizo que en ese momento entraran a visitar el templo varios grupos de turistas, así que decidí sentarme en un minúsculo escaloncito y explorar su exterior, el lugar, el momento y la memoría, me trasportaron a la primera visita, trabajando como guía, que hice a esta ciudad, recuerdo que me impactó muchísimo y que en tuve la suerte de que lloviera en el justo y preciso momento que paseaba por los pórticos de la plaza de la Virgen de Regla, más conocida como la plaza de la catedral, recuerdo vivamente como cambió la plaza y todo en entorno, dando unas tonalidades y brillo tan atractivos que recuerdo que me encandilaron, me parecía que la solería de la plaza era un lago, de aguas tanquilas, espejo en el que miraba la hermosa catedral, pensando en todo esto llegaron milagrosamente a mi mente estos versos, ni sirvo, ni me dedico a escribir, pero quizás al estar fuera de casa y con ganas de describiros lo que percibí y senti, venció mi timidez y pensé en compartirlo con vosotr@s, os dejo con mis pobres versos esperando poder trasmitiros mis sentimientos ante tanta belleza, un saludo desde la magestuosa ciudad de León.

Sentada en un rincón
de los escalones catedralicios,
contemplo en silencio
el cielo encapotado y llorón.

Cual perlas cristalinas
cae serena la lluvia,
inundando las esquinas
con su húmedo frescor.

Tras un día caluroso
agradecidos reciben los callejones,
los suaves goterones
de un cielo gris nuboso

Ya todos se retiran,
nadie nos acompaña,
sólo una pequeña niña
que corre desesperada.

Tú en tu altura y belleza
con tu riqueza me embargas,
yo en mi pequeñez y pobreza
!nada valgo en esta plaza!.

La suave y límpia lluvia
va trasformando la plaza
de la dorada y noble piedra
a la blanca y pura plata.

!Ay catedral de León!
!cuanto te echaré en falta
cuando no tenga un amigo
con quien llenar mi alma.

Me alejo de tí tristemente
por tus calles porticadas
y me viene a mi mente
tu mirada enamorada.

!Ay pintores de este mundo!,
!Venid y pasead por León!,
y pintad los destellos
de un bello día lluvioso.

!Hermosa ciudad de León!
!tierra de grandes caminos!
Quiero que seas mi estrella
que me guíe en mi destino.

Pd: No sé por que razón el ordenador del hotel en que me alojo no me ha dejado poneros una imágen de la catedral de León, pero en cuanto regrese a casa, la subiré para que así se complete el post.

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martes, 12 de junio de 2007

Aniversario de bodas.


Este día, para mí, es muy especial, pues hace catorce años que mi marido y yo unimos nuestras vidas y desde entonces compartimos lo mejor y lo peor que nos ha sucedico en esta andadura que es el matrimonio y que sólo deseo que no se pare aquí, sino que continue creciendo hasta el infinito.. Tengo la dicha de vivir y sentir la vida con un ser maravilloso que nunca me ha abandonado por muy lejos en kilómetros que estuvieramos el uno del otro, él siempre estaba allí en mi corazón, en mi alma, en todos los lugares donde yo estuviese..., allí estaba él, siempre esuchándome ayudándome,apoyándome, demostrandome día a día su Amor. Sólo bastaba mirar mi interior y ahí estaba él preocupándose por todos mis problemas, respetándome en todas mis decisiones, y lo más importante queriédome por encima de todo. Necesitaría billones de palabras para expresar el profundo Amor que siento por mi alma gemela y demostrarle lo importante que es para mí y lo que valoro lo que cada día me entrega. No soy buena expresando los sentimientos y no se me da muy bien escribir pero...,venciendo mi timidez voy a dedicarle una poesía que hice hace algunos años y que me cuesta mucho mostrar, pero creo que la ocasión merece la pena. Amor, por la felicidad que me has hecho sentir en estos años, por aceptarme tal como soy con mis miles de defectos y por que el Amor y la felicidad mutua sea nuestro gran reto...

Larga espera.

Larga espera Amado mío,
cada tarde, cada día,
mirando tu sillón vacío
en el silencio del estío.

Las horas cuento pasar
mientras tu llegada espero,
ansiosa escucho los ruidos
que te delantan al llegar.

Los minutos se hacen horas
y las horas días completos,
en que suspiro en mi letargo
esperando tu regreso.

Dibujo tus bellos ojos en sueños
y anhelo tenerte siempre a mi lado,
guardecido. resguardado, despreocupado
disfrutando hasta en lo más pequeño.

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jueves, 31 de mayo de 2007

De nuevo con vosotros.


Ante todo quiero disculparme por el tiempo que hace que no escribo y el no haber mantenido contacto a lo largo de estos meses. Las causas de este alejamiento no ha sido voluntaria, sino motivada por diversos motivos, personales, familiares, laborales, virus en mi Pc.......no obstante a pesar de la distancia siempre os he recordado con mucho cariño a todos y en cuanto sinceramente he podido vuelvo a ponerme en contacto con vosotros. No he querido detallaros punto por punto ni explicaros que me ha sucedido en estos meses pues no deseo en absoluto aburriros, sólo os diré que estoy muy contenta de volver a estar entre vosotros y espero que igual que yo hagamos borrón y cuenta nueva. Como veis no dispongo de mi anterior blog, llevo dos semanas intentando actualizarlo pero no ha habido forma de entrar en él, así que para no perder más tiempo y viendo que no puedo entrar en mi antiguo blog, he decidido hacer uno nuevo e intentaré poco a poco traspasar todos mis datos del antiguo blog. Os envio a todos un fuerte abrazo.

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